Página principal de la SEAP

  Información  ||  Congresos  ||  Cursos  ||  Territoriales  ||  Noticias  || Patología || Telepatología  
.

[Noticias] [Boletín de la SEAP] [Bolsa de Trabajo]

Reunión de la Asociación Territorial de Madrid.
26 de JUNIO de 2004, en el Hospital 12 de Octubre de Madrid
[Convocatoria] [Programa] [Hospitales]

[Convocatoria] [Programa] [Hospitales] [Convocatoria en Word]

HOSPITAL EL ESCORIAL

Ana Pérez Campos.

ENDOMETRIOSIS VESICAL

RESUMEN DE LA HISTORIA CLINICA:

Mujer de 44 años, con historia de 2 años de evolución de vómitos, dolor hipogástrico e intenso dolor al orinar que ocurren durante la semana previa a la menstruación. Se asocian a dismenorrea. Los urocultivos realizados fueron negativos.

En la urografía se detecta un defecto de replección en la cúpula vesical que sugiere procedencia submucosa-intramural. Se realizó cistoscopia, que reveló una masa de 3-4 cm, cubierta por mucosa de aspecto normal, localizada en fondo izquierdo, de la que se efectuó una resección transuretral.

Diagnóstico: ENDOMETRIOSIS- MULLERIANOSIS VESICAL.

Un año después, tras reaparecer las molestias menstruales y observarse por ecografía signos sugestivos de endometriosis en el cuerpo uterino, se efectúa una cistectomía parcial (que vuelve a demostrar endometriosis vesical) e histerectomía con doble anexectomía (que muestra adenomiosis y endometriosis ovárica izquierda).

Un año y tres meses después de la última intervención han desaparecido los síntomas.

DISCUSIÓN:

Aproximadamente un 1% de las pacientes con endometriosis tienen lesiones del tracto urinario, con afectación vesical en un 84% de los casos.

La presentación clínica de la endometriosis vesical (EV) es variable. Puede simular una cistitis recidivante o un proceso neoplásico. Es importante reconocer lo antes posible esta situación con el fin de evitar una morbilidad prolongada y tratamientos erróneos.

Se sugiere tener una alta sospecha de EV en todas las mujeres premenopáusicas que aquejen síntomas urinarios en relación con la menstruación con urocultivos negativos. La sospecha sería mayor si se asocian a dismenorrea y a signos pélvicos sugestivos de endometriosis.

Desde el punto de vista patogenético, se describen 2 formas de EV:

  • Espontánea: en este caso, la lesión vesical representa sólo una localización más de un proceso generalizado.
     
  • Iatrogénica: afecta a pacientes que han sido sometidas a una intervención quirúrgica ginecológica o abdominal (cesárea, histerectomía…). En estos casos, le endometriosis está generalmente limitada a la pared vesical, pudiendo deberse a una diseminación intraoperatoria de células endometriales o a una técnica quirúrgica subóptima.
  • Morfológicamente, la lesión es de distribución transmural y suele respetar la porción intramural de los uréteres, debido a su localización en la cúpula vesical.

    El tratamiento médico de la EV en general es efectivo a corto plazo pero se asocia a una frecuente recidiva de los síntomas una vez acabado. Puede ser útil su uso en una fase preoperatoria para apoyar el diagnóstico en casos dudosos. El tratamiento quirúrgico recomendado es la excisión de la lesión a través de laparotomía o laparoscopia. La resección transuretral no es el tratamiento de elección debido a la naturaleza transmural de la EV, ya que si aquélla fuera completa existiría riesgo de perforación vesical y si fuera parcial, de recidiva a corto plazo.

    Existe una entidad relacionada con la EV: la mullerianosis vesical, que se refiere a la presencia de lesiones de origen mulleriano, es decir, endometriosis, endocervicosis y endosalpingiosis. Aunque estas lesiones se han descrito de forma aislada en la vejiga, es frecuente encontrarlas asociadas.

    Es rara la aparición de la endosalpingiosis vesical aislada en la literatura, lo cual puede deberse a que produce síntomas muy raramente.

    Se ha descrito la posibilidad de degeneración maligna asociada a endocervicosis, lo cual justifica la necesidad de la resección completa de la lesión.

    Por último, hay que tener en cuenta que este tipo de lesiones pueden ser fuentes de errores diagnósticos en citologías urinarias, determinando el diagnóstico de falsos positivos, por lo que conviene siempre conocer el contexto clínico de los casos.

    BIBLIOGRAFÍA:

  • Mullerianosis of the urinary bladder. Young RH, Clement PB. Modern Pathology 1996 Jul; 9(7):731-7.
     
  • Pseudoneoplastic lesions of the urinary bladder and urethra: a selective review with emphasis on recent information. Young RH. Seminars in Diagnostic Pathology 1997 May; 14(2):133-46.
     
  • Mullerianosis of the urinary bladder: clinical and immunohistochemical findings. Donne C et al. Histopathology 1998 Sep; 33(3): 290-2.
     
  • Endosalpingiosis (mullerianosis) of the bladder: a potential source of errors in urinary cytology. Cytopathology 2000 Oct; 11(5): 348-53.
     
  • Bladder "Mullerianosis" in a woman with lower urinary tract symptoms and hematuria. Margulis V et al. Journal of Urology 2001 Jun; 165 (6 Pt 1): 1996-7.
  •  

    [Convocatoria] [Programa] [Hospitales] [Convocatoria en Word]


     

    Volver a la SEAP

    .
       © SEAP. Sociedad Española de Anatomía Patológica

    Actualizado: 27/08/2004